miércoles, 11 de enero de 2017

SOLEDAD (YOUTUBE)

martes, 10 de enero de 2017

EXALTACIÓN (YOUTUBE)

lunes, 9 de enero de 2017

METÁFORA (YOUTUBE)

lunes, 2 de enero de 2017

LOS DEMÁS

¿Qué es ser distinto?, distinto es no opinar como los demás, no hacer lo que hacen los demás, no pensar como los demás, no ser como los demás, ¿qué son los demás?, los demás son la parte de ti que no es original, la parte de ti que no habla de ti, que no te siente, que no te ve, que no te oye, cuando te olvidas de ti aparecen los demás. No hay demás cuando te estás viviendo, cuando te estás sintiendo, solamente cuando no tenemos nada que hacer ni nada en lo que pensar aparecen los demás. Los demás es el pensamiento que rehuye de sí mismo, que busca una excusa para evadirse, para no conocerse, define a los demás porque no tiene el valor de definirse, los demás no es más que una indefinición de tu yo. Sólo ves en los demás lo que ya tienes en ti, los explicas con las palabras que eres capaz de expresar, los juzgas con las experiencias que has vivido, los sientes con los sentimientos que has sentido, pero nada de eso define a los demás, sólo te define a ti saliendo de ti, sólo cambias de sujeto, tu yo se transforma en el otro, en los demás, y con eso pretende comprender al mundo aunque lo único que hace es evadirse de su mundo. Cuanta más necesidad tienes de crear a los demás en ti menos seguridad tendrás en tu persona, y eso es lo fácil, lo simple, lo rápido, el pensamiento se acomoda, se acostumbra a vivir entre los demás, no quiere encontrarse por eso busca algo en lo que perderse, acude a un refugio ajeno cada vez que quiere escaparse de si mismo, y allí todo vale, porque sólo habla, sólo piensa, sólo depende de los demás, y así el pensamiento como tal desaparece, se mezcla, se confunde, no se define, no se posiciona, no tiene que juzgarse, que responsabilizarse, no tiene que enfrentarse a lo que realmente le hace crear a los demás, no tiene que enfrentarse a la soledad.

lunes, 5 de diciembre de 2016

OJOS DE INOCENCIA (YOUTUBE)

viernes, 2 de diciembre de 2016

EXTREMOS (YOUTUBE)

jueves, 1 de diciembre de 2016

EL INICIO II (YOUTUBE)

miércoles, 30 de noviembre de 2016

CENTRO Y CONTORNO (YOUTUBE)

martes, 29 de noviembre de 2016

APRENDIENDO A QUERER (YOUTUBE)

lunes, 28 de noviembre de 2016

ALTER EGO (YOUTUBE)

lunes, 21 de noviembre de 2016

SÓLO SON PALABRAS (YOUTUBE)

viernes, 11 de noviembre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (SER PADRE)

Ser padre, salir de mí para exteriorizarme en mi hijo, mis acciones, mi forma de ser, mis palabras, mis expresiones, mis reacciones dejan de pertenecerme, ahora hay un niño que me observa, que me imita, que me oye, que me estudia, que me refleja, ahora todo lo que hago lo hago más allá de mí, el niño es ahora mi segundo yo, al cual tengo que aprender a dar formar, a alimentar, a darle seguridad, a escuchar, ha llegado a mí y me ha ampliado, ha desplazado mi centro y me ha hecho tener una nueva gravedad en la cual orbito continuamente. 

Ser padre, esa responsabilidad que empieza con cada nuevo día, que nunca termina, que te obliga a superar egoísmos, a vencer miedos, a revivir antiguos recuerdos, a superar barreras y retos, que te enseña una nueva forma de mirar, de hablar, de pensar, que te hace reordenar tus tiempos, tus prioridades, tus sueños, esa responsabilidad que te hace madurar en las decisiones, ya no son sólo para mí y las consecuencias de ellas tampoco. 

Ser padre, dotar a mi vida de nuevas experiencias, crearlas para que mi hijo pueda participar en ellas, enseñarle los valores de la vida, hacer que nunca le falte una sonrisa en sus días, proporcionarle apoyos y ánimos para que un día consiga dárselos a sí mismo, más que enseñarle las cosas darle herramientas para que él mismo las descubra, acrecentar su imaginación y curiosidad, enseñarle a estar solo o lo que es lo mismo, enseñarle a descubrir su compañía y a sentirla. 

Ser padre, vencer a mis instintos, aprender a tranquilizarme, no reaccionar a primeras sin control, cuidar mis respuestas, alteraciones, lenguaje, ser congruente entre lo que digo y lo que hago, actuar en un grado justo y en el momento adecuado, no querer que mi hijo crezca deprisa, vivir con él todas las etapas de la infancia, dejarle que se aburra, que pierda el tiempo, que espere, que aprenda a no depender continuamente del exterior y que exteriorice lo que tiene dentro de sí, enseñarle a vivir el momento y dejar el futuro para más adelante, sentir ser padre, eso es ahora lo importante.

jueves, 10 de noviembre de 2016

CONMSIDERACIONES PATERNALES (LOS PRIMEROS AMIGOS)

Me agrada que desde tan pequeño hayas tenido la vivencia de lo que es la amistad, la clase del colegio ha servido para unirte a unos cuantos niños y niñas que forman ya parte de tu círculo, poco a poco ese círculo se ha ido agrandando y a medida que pasaba el tiempo todos los que erais afines unos con otros os habéis acabado juntando, de eso se ha encargado la vida, de mantener a ese grupo, de que tengáis buenas experiencias y de crear las circunstancias para que podáis desarrollar vuestras habilidades sociales nos hemos encargado los padres. 

Pienso que la amistad es algo fundamental en la infancia, el que mi hijo sienta la cercanía de los que son como él, que desarrolle su personalidad, que juegue, que ría, que se enfade, que quiera, que odie, en fin, que sienta junto a esos niños y niñas es algo que se nota en su día a día, el que sean además compañeros de clase acrecienta esa experiencia, porque lo que viven en el aula sale a la calle y lo que viven en la calle entra en el aula, de ello da buena cuenta la profesora que ve cómo en estos críos hay un feeling especial y una unión que ella agradece por sus comportamientos y temperamentos. 

Tu madre y yo teníamos claro desde el principio que el colegio al que tenías que ir tenía que estar en el mismo sitio en el que vives, porque queríamos que tus futuros amigos saliesen de ahí para que luego pudierais seguir viviendo experiencias juntos, y continuar vuestras relaciones fuera del colegio, hay otros centros en las afueras con más reputación, más caros, donde dan más idiomas y tienen en teoría mejores profesores, pero no queremos eso para tu infancia, queremos ante todo y sobre todo que seas un niño el cual tenga sus amigos cerca, que viváis una continuidad, que no haya diferencia entre cómo os relacionáis dentro y fuera del colegio, que esos dos mundos sean complementarios y cercanos.

Para buscar esa cercanía no sólo hace falta la relación entre los niños, también es necesaria la relación entre los padres, con el paso de ese tiempo también nos hemos ido acercando, y también ha ido naciendo en nosotros una relación muy especial fruto de veros juntos y de coincidir en lugares comunes. Al final todos los padres que formamos este grupo hemos acabado siendo partícipes en la educación y en el desarrollo de nuestros hijos, cada uno aportamos lo que tenemos. Padres y madres compartimos y participamos con nuestros hijos en sus juegos, hablamos con ellos, hacemos viajes y sobre todo les llevamos juntos a que conozcan la naturaleza, que aprendan a convivir con ella, cualquier padre puede corregir a cualquier niño si ve que hace algo incorrecto, quedamos juntos a comer o a cenar en nuestras casas para que los niños jueguen juntos en sus cuartos y compartan ese lugar mágico y especial que han creado, en definitiva les estamos dando sus historias, sus experiencias, sus recuerdos, sus vidas y todo ello de la mejor forma que conozco: entre amigos.


lunes, 7 de noviembre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (EL LLANTO)

La primera vez que lloraste hijo fue nada más nacer, aún sin ver ya notaste que algo extraño sucedía a tu alrededor, me imagino que nacer no es fácil, de estar tranquilo flotando dentro del líquido amniótico, de estar acostumbrado a una temperatura, a una presión, a un espacio, de repente todo cambia, de repente la vida te obliga a hacer tu primer esfuerzo y tu respuesta ante esta obligación es el llanto, es tu primera forma de expresarte, de desahogarte, de quejarte por el cambio producido. La naturaleza hace bien su trabajo y este primer lloro provoca en mí y en tu madre un sentimiento de protección, oír cómo llora por primera vez un bebé es realmente la primera experiencia que tenemos como padres y reaccionamos a tus lágrimas queriendo calmarte, abrazarte, protegerte. No sé si estos sentimientos hacen efecto a la hora de consolarte o cesas tu llanto simplemente por cansancio; de estar en paz dentro de tu madre pasas en pocos minutos a sentir tensión, a sentir la gravedad, la diferencia de temperatura, el tacto de las manos sobre tu piel, a sentir las voces sin disiparse, a sentir la luz en tus pupilas, demasiadas novedades para un cuerpo tan pequeño y sólo a través del llanto encuentras una vía de escape. 

La segunda vez que lloraste fue a los pocos minutos de tomar tu primera leche, el calostro inicial pone en funcionamiento tu aparato digestivo y de nuevo me imagino el malestar interno que debes sentir, tras saciarte viene la digestión, tarea que no debe ser fácil para tus órganos aún en formación, lloras y poco podemos hacer para calmarte, ante un dolor físico poco efecto hacen las caricias, los susurros o los balanceos, es tu primera toma de contacto con el dolor y hasta que no se relajen tus órganos no te calmarás; dolor físico, es lo que une a estos dos primeros llantos, dolores que variarán de intensidad según pasen los días y en función de ellos tendrás un llanto u otro. 

Con el paso del tiempo llorarás por diversas causas: llorarás por tener sueño, por tener hambre, por estar cansado, llorarás por las irritaciones, porque te despiertas, porque tienes frío o calor, porque te empiezan a salir los dientes, llorarás porque te aburres, porque te asustas, porque sientes la fiebre, llorarás porque sí y porque no y yo como padre tengo que aprender a convivir con ese llanto, tengo que aprender a tratarlo y a reaccionar en consecuencia. También tú vas a aprender a usarlo, te vas a fijar en cómo reacciono y empezarás a desarrollar con ello tus primeras habilidades, si acudo siempre rápido a atenderte te acostumbrarás a ello y aprenderás a usar el llanto como reclamo de atención, por eso tengo que aprender a no abusar de esa “rapidez”, aunque me cueste, tengo que dejarte también a veces a solas con él y que lo soportes, si no hay ningún indicio de que algo va mal, dejar que aprendas tú a tratarlo, que lo conozcas, que no te sea extraño. 

Al principio llorarás sin parar, es tu lenguaje, si no me presento delante de ti cuando lo “hables” más fuerte gritarás, y sólo pararás cuando acabes exhausto, lo harás una, dos, tres, diez… cien veces, pero mi intención es conseguir que el llanto no sea dueño de ti, enseñarte a llorar ha de ser una de mis primeras lecciones como padre: egoísmo, narcisismo, dependencia, caprichonería… consecuencias hijo de que te enseñe o no a tiempo esa lección.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (EMOCIONES)

Te veo reaccionar hijo ante todo lo que te sucede, tus emociones nacen y se expanden libres cual brisa matinal en el campo, no hay puertas ni ventanas que las detengan, no hay prejuicios ni miedos que las opriman, ahora todo en ti es puro movimiento, ahora las emociones más que nunca hacen honor a su significado: “e-moción”, “moverse hacia”, todas ellas van moviéndote con cada nueva experiencia que vives, sin cadenas, sin límites, sin titubeos y sin frenos, ahora mismo eres pura emoción, así podríamos connotar a la infancia. 

Aún falta mucho para que llegue el día en el que tengas que dominarlas, en el que tengas que controlarlas para controlarte, en el que comprendas que toda acción tiene su reacción y su emoción, aún falta mucho en definitiva para que te detengas; pero ahora no toca eso, ahora toca dejarte invadir, dejarte influir, sentir, reaccionar ante los hechos externos y que éstos te provoquen y produzcan emociones y así puedas empezar a conocerlas, a interiorizarlas, a graduarlas, así puedas empezar a percibir los efectos de la alegría, de la tristeza, del miedo, de la ira, de la osadía, de la estima, de la templanza, así vas moviéndote de ánimo en ánimo y creciendo con ello. 

Más que a razones atiendes a emociones, por eso también tengo que aprender a hablarte en ese idioma, en ese lenguaje cuyos signos no están hechos de palabras sino de sensaciones, tengo que aprender a vivir en ese mundo en el que no impera ni la lógica ni las normas sino la improvisación y la espontaneidad, tengo que aprender a no bloquearte, a no impedirte que vivas la intensidad de las emociones para que compartas conmigo este momento único que es la infancia, momento único realmente emocionante.

viernes, 28 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (PRIMER DÍA)

Después de pesarte, medirte y acicalarte la enfermera te ha traído de vuelta a la habitación, vienes dormido, te miro y me hace gracia la posición que tienes, estás boca arriba con los brazos extendidos también hacia arriba y las manos contraídas y cerradas del todo, las piernas las tienes en forma de ancas de rana, esta posición va a ser tu predilecta a la hora de dormir durante muchos meses, con el paso del tiempo las piernas las irás estirando, pero lo de dormir con los brazos tumbados hacia arriba te va a durar bastante, siempre sonrío cuando te veo en esa posición. 

Me fijo y tienes los ojos untados en pomada, me dice el médico que es una pomada profiláctica para prevenir posibles infecciones en los mismos, como la conjuntivitis, la pomada no te la dan nada más nacer, han esperado un rato a ponértela, primero han preferido que hayas tenido un contacto total de nosotros, no sólo al ponerte piel con piel sobre el pecho de tu madre y acariciarte para que sintieras nuestro tacto y hablarte para que escucharas nuestra voz, también aunque sólo veas formas difuminadas para que vislumbraras por primera vez las caras borrosas de tus padres, por eso nos dejan pasar un rato contigo nada más nacer, para que tus cinco sentidos vayan despertando junto a nosotros.

 Al cabo de unas horas te despiertas, entreabres los ojos, tu pequeña lengua asoma por tu boca, tu madre te coge y te acaricia la cara, se dispone a darte por primera vez de mamar, se pone de lado y te acerca a su pecho, me fijo en ella, está nerviosa, le tiemblan las manos y unas gotas de sudor le asoman por la frente, qué emoción tan intensa debe de estar sintiendo, yo ahora mismo soy un mero espectador, quiero que este momento sea tuyo y de tu madre, simplemente me siento y contemplo la escena. Al principio te cuesta un poco encontrar el pezón, vas tanteando, tu nariz toca la aureola varias veces, sacudes la cabeza hacia delante y hacia atrás, unas gotas de leche empiezan a aparecer, de repente como si la olieses encaminas mejor tu boca y das con el pezón, te pegas a él y empiezas a succionar, sacudes de nuevo la cabeza hacia atrás y lo pierdes, de nuevo empiezas a tantear y golpeas nuevamente la aureola de tu madre con tu nariz, tu madre sonríe, te coge la cabeza y se posiciona poniéndote delante de tu boca el pezón, esta vez aguantas más y así nos quedamos los dos mirándote absortos como mamas por primera vez. 

Al cabo de un rato te vuelves a quedar dormido, cuando te despiertas miro - como así es - si has echado el meconio, ya que el médico nos advirtió que es mejor limpiarlo cuanto antes ya que si se endurece cuesta bastante limpiarlo y te puede provocar daño; el meconio, una palabra que no había oído en mi vida de repente toma importancia para mí. Te quito el pañal y una sustancia de color oscuro hace acto de presencia, es bastante densa, todo lo que has ido tragando en el líquido amniótico está ahí: el propio líquido, moco, bilis, células que se han desprendido de tu piel, secreciones de tu estómago e hígado… es tu primera defecación, te limpio y te seco con cuidado, este acto que tantas y tantas veces voy a repetir durante meses se ha iniciado. Te colocamos de nuevo en la cuna y te quedas dormido, tu madre y yo nos quedamos mirándote, algo que nunca me canso de hacer aunque vayan pasando los años.

jueves, 27 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (LA INDIVIDUALIDAD)

Estoy acostumbrado a mirar al niño desde arriba y que él me mire desde abajo, a pensar que lo que yo pienso, lo que siento, lo que reacciono es lo que debería ser, se lo inculco, se lo transmito, pero no debo de perder nunca de vista su individualidad, su esencia, todos los niños tienen la suya, mi deber como padre es encontrarla, encaminarla y desarrollarla. 

No quiero que mi hijo sea lo que yo soy, quiero que sea lo que él es, yo debo ser simplemente un instrumento para que se encuentre a sí mismo, debo mostrarle todas las opciones, todas las emociones, todas las sensaciones y ver en cuál se encuentra más cómodo, ver en cuál su personalidad se desarrolla más plenamente. No entiendo a la educación como una doma, no quiero a una mascota, quiero a un ser libre que aprenda a moverse por el mundo; desde pequeño tengo que inculcarle este propósito. 

¿Me enervo cuando me contesta, cuando me desobedece, cuando hace lo que quiere?, es simplemente un instinto determinado el que hace su aparición en un determinado momento, un instinto que dice aquí estoy yo y quiero mostrarme, un instinto que me dice “¿sabes lo que es estar constantemente oyendo a los adultos, obedecerlos, acatar sus órdenes, seguirlos continuamente allí donde van?, en algún momento tengo que aparecer, en algún momento tengo que romper estas cadenas y empezar a ser”, es entonces cuando hace su aparición la rebeldía del niño, las primeras individualidades del niño. 

Para mí es un momento crucial, porque por vez primera el niño se está empezando a dar, ya no le basta con recibir, tiene que empezar a experimentarse, y eso también significa que tiene que empezar a descubrir su personalidad, con acciones y reacciones, con causas y efectos, con aciertos y errores, su individualidad se ha de formar de eso y yo tengo que aprender a ser un guía para cuando esa individualidad me necesite, y no sólo un guía de los que acompañan en el camino sino también un guía de los que muestran las señales.

miércoles, 26 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES ( VOLVER A SER NIÑO)

¿Qué cualidades he de tener para ser un buen padre?, ¿cómo he de ser para desarrollar a mi hijo y que el día de mañana se convierta en un ser libre, independiente, con voluntad, fuerte, consciente? 

Ser padre significa tener muchas cualidades, cualidad de amigo, de psicólogo, de confidente, de maestro, de policía… pero sobre todo una fundamental y que desgraciadamente no la he tenido presente tanto como me gustaría, porque… ¿cómo voy a saber lo que quiere el niño, lo que necesita, lo que siente, lo que sufre, si yo mismo no me convierto en niño, si no vuelvo a tener la cualidad de un niño? 

Volver a ser niño, recuperar la inocencia, la capacidad de sorpresa, recuperar la ternura, la espontaneidad y por qué no, recuperar también un poco la locura. 

Estar al mismo nivel del niño para poder verlo en su totalidad y en su complejidad, volver a recuperar sus ojos, su risa, sus gestos, sus expresiones, sus miedos, sus deseos, volver a vivir mi infancia para poder comprender mejor la suya, adentrarme en su mundo. Mi propio hijo me enseña la forma de hacerlo, es un libro abierto, sólo hay que saber leerlo.

lunes, 24 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (UNA PREOCUPACIÓN)

Ante la venida de mi segundo hijo están viniendo a mí sentimientos emocionales muy intensos, uno de los primeros que han aparecido nada más conocer la noticia ha sido la sensación de pena doble, porque por un lado tengo la sensación de que no voy a tener más remedio que dejar de dedicar toda la atención que dedico a mi primer hijo y por otro lado, de que no voy a poder dedicar a mi segundo hijo la atención plena que se merece, es curioso que la alegría por la noticia haya tardado unos días en aparecer, mientras que lo que ha prevalecido durante un primer momento haya sido esa sensación de pena. 

Tengo la convicción de que la labor de un padre es dedicarle tiempo, mucho tiempo a un hijo; para mí un hijo es como una obra de arte a la que hay que dar forma, es una estatua que hay que esculpir, un cuadro que hay que pintar, un poesía que hay que crear, es una parte de nosotros y como tal tenemos que dejar una impronta en ella, este rasgo peculiar y distintivo nuestro sólo es posible si el hijo ha recibido, ha absorbido, ha visto, ha oído, ha vivido de nosotros aquello que le queremos inculcar. Ser padre de un hijo me ha permitido dedicarme plenamente a esta labor, he vivido cada etapa de su desarrollo lo más profunda e intensamente que he podido, no he querido perderme nada, me he exigido estar siempre a la altura de las circunstancias aunque no siempre lo he conseguido. 

Tanto si cuando el hijo te obliga a despertarte cada dos horas porque tiene hambre o llora, como cuando se mea en medio de la alfombra o te pinta un sofá o te corta una cortina, tanto cuando se golpea y tienes que ir corriendo a urgencias, vomita en el coche o su comportamiento pone a prueba tus nervios, en cada circunstancia, he querido pensar que todo ello es parte de su desarrollo, de su experiencia y que yo simplemente tengo que estar ahí, solucionar el problema cuando se presenta y educarle y encaminarle hacia lo que pienso que es lo correcto, que todo ello forma parte de su vida, de mi vida, de nuestras vidas. 

Ahora que hago una mirada retrospectiva de estos últimos años con mi hijo, sé qué es lo realmente importante en la labor de un padre: estar simple y llanamente ahí. Ese ahí es el que ahora precisamente me preocupa con la llegada del nuevo hijo, que ese ahí no sea completo o por lo menos suficiente, tener que dividirlo, tener que partirlo, no poder dar mi ahí a los dos cuando lo necesiten.

viernes, 21 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES PATERNALES (NACIMIENTO)

Eran las cinco de la mañana cuando ya quedaban pocos minutos para que llegases a este mundo, tu madre y yo llevábamos unas seis horas en el hospital esperando ya impacientes que se acelerasen las contracciones para verte nacer; me veo sentado en un banco al lado de tus abuelos maternos, nos damos ánimos, la enfermera entra y sale ya cada poco tiempo de la habitación, se acerca el momento. Por la puerta entreabierta veo como llevan a la camilla, a tu madre y a ti a una sala continua, escucho como una de las enfermeras dice que vaya entrando el padre, que va a ser rápido, abro la puerta y me siento en una silla pero acto seguido escucho gritar a la matrona ¡que venga el padre, que se lo pierde! Entro en la sala continua y veo a tu madre empujando a las órdenes de la matrona, me acerco a ella y le cojo la mano, me la aprieta fuerte mientras sigue el compás de las contracciones, se van acelerando a la par que tu madre va empujando con fuerza, no hace falta repetir mucho más la operación, veo a la matrona que junta sus manos con la intención de agarrarte, le dice a tu madre que empuje con fuerza una última vez mientras va echando los brazos hacia atrás y un pequeño cuerpo empieza a aparecer, todo pasa muy rápido, de repente ahí estás delante nuestro, la matrona pinza el cordón umbilical y lo corta, coge tu pequeño cuerpo y lo voltea, acto seguido empiezas a llorar, un llanto como nunca antes había escuchado en vivo, tu pulmones hacen su primera aparición pero aún no están acostumbrados a inhalar y a exhalar aire de seguido, te entrecortas, quieres gritar de seguido pero te sale un llanto atragantado, muy agudo que retumba por toda la habitación. 

Tu madre y yo nos miramos, la matrona te acerca y te pone junto al pecho de tu madre, al lado de su corazón, sigues llorando, la matrona te coloca una toalla encima y un gorrito en la cabeza para que no pierdas calor, tu madre pone su mano en tu espalda que la ocupa entera y poco a poco te vas calmando, respirando más pausadamente aunque con pequeños atragantos, me agacho para verte de cerca, me acerco a tus ojos, aún sin un color definido el gris predomina en tu iris, sé que no puedes verme, pero me quedo un rato mirándote a los ojos, una ligera sonrisa aparece en mi boca, me quedo mirándote tu nariz, tus pequeños labios, bajo hacia abajo y una manita se asoma por el lado de la toalla, apoyo mi dedo índice en ella, me llama la atención tu dedos largos y tus uñas ya formadas y largas, tapo tu mano con el pulgar y te acaricio, vuelvo la mirada a tus ojos ya limpios de lágrimas, nos quedamos un rato los dos clavados el uno en el otro, transmites mucha paz, ahora el que comienza a llorar soy yo, el corazón me palpita incontrolado desde hace un buen rato, pero poco a poco también se calma, la matrona nos deja a solas contigo un rato en la habitación, tu madre y yo te abrazamos, una nueva aventura ha comenzado para nosotros, realmente hoy ha habido tres nacimientos, tú como hijo y nosotros como padres.